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miércoles, 10 de abril de 2019

¿Un estado estable para la política?


 Cienciaplus/laboratorio Nuevo estado estable de la materia, sólido y líquido a la vez

La ciencia avanza mientras algunos seres humanos nos empeñamos en retroceder. ¡Qué bueno sería que descubriésemos un Estado estable!, sin más, o un estado estable de la política, sólida y líquida a la vez, por supuesto, pero alejada de la chabacanería, el espectáculo, la vileza y la corrupción. Sin duda, la ciencia y aquellos que tienen cierta capacidad para aislarse de nuestras miserias mundanas, al menos a ratos, y emplearse a fondo en la apasionante tarea de la investigación y el conocimiento, nos siguen mostrando un camino viable y estimulante para los seres humanos. El de los avances en el conocimiento de los misterios que rodean la existencia de las cosas y de nosotros mismos. De su mano avanza también la medicina y todo aquello que nos hace la vida más cómoda y fácil. Aunque algunas personas a veces sintamos nostalgia de un pasado con menos avances tecnológicos (que se nos suele hacer más humano), ya que somos presos (afortunadamente) de nuestras emociones y sentimientos, lo cierto es que objetivamente la especie humana ha conseguido mejorar sus condiciones de vida con el avance en el conocimiento. Igualmente cierto es que sólo lo han conseguido unos cuántos, pues hay desequilibrios enormes e inaceptables, y que lo hemos hecho a costa de un planeta del que dependemos y que está gravemente herido por nosotros mismos (nuestras contradicciones biológico-culturales mostradas en forma de irracionalidad absoluta). Por todo ello, quizás, los retos son aún mucho más motivadores y estimulantes, porque no sólo tenemos por delante ampliar nuestro conocimiento sobre el macrocosmos y microcosmos que nos rodea, sino el de nuestra propia supervivencia y dignidad como especie autoconsciente y con elevadas capacidades y oportunidades para decidir sobre su futuro. Seamos positivos pero no dejemos de aportar cada uno nuestro granito de arena (mejor si puede ser una piedrecita). Las cosas no avanzan solas en la dirección que deseamos, es necesario coger el timón y marcar el rumbo.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Descanse en paz Stephen Hawking


Siempre me ha sorprendido y cada vez me sorprende más, aunque ello contradice ese dicho de que con la edad se relativizan más las cosas, que el interés por la ciencia no se dispare de forma contundente, sobre todo en un tiempo en el que vivimos rodeados y prácticamente presos de la tecnología, cuando nos damos cuenta que la ciencia, el método científico más bien, lo es todo para la especie humana. A estas alturas de nuestra evolución como especie y sociedad, resulta inviable nuestra supervivencia, y mucho menos mantener nuestros niveles de calidad de vida, sin altas dosis de ciencia. Pero es que además de nuestra dependencia, la ciencia es parte de nuestra esencia. La necesidad de responder a las preguntas más básicas y a la vez profundas que puede hacerse el ser humano desde que la chispa de la razón irrumpió en su cerebro. La ciencia que permitirá, si no lo fastidiamos todo antes, que algún día abandonemos también este planeta para colonizar quien sabe qué mundos y paisajes. Stephen Hawking estuvo muy preocupado en los últimos años por el futuro de la humanidad, tratando de alertar de los riesgos que corre nuestra especie si no cuidamos este planeta, si no anteponemos la razón a los instintos básicos que nos llevan a la violencia y las guerras, pero también si no salimos pronto como humanidad de esta pequeña bola azul que no deja de ser tremendamente frágil ante la inmensidad del cosmos y de sus fluctuaciones. Lo que antaño se nos hizo inmenso y relativamente seguro, a pesar también de las catástrofes naturales que han borrado del mapa ciudades enteras y se han llevado por delante hordas de seres humanos, ahora sabemos que no es más que una mota de polvo en la inmensidad del Universo que en cualquier momento podría ser barrida por un mínimo estornudo cósmico.

Gracias Stephen Hawking por ese legado de sabiduría y responsabilidad para con el conjunto de nuestro planeta y con nuestra especie.
Descansa en paz.


It has always surprised me and every time it surprises me more, although it contradicts that saying that with age things are relativized more, that the interest in science does not trigger in a convincing way, especially in a time in which we live surrounded and practically prisoners of technology, when we realize that science, the scientific method rather, is everything for the human species. At this point of our evolution as a species and society, our survival is unfeasible, much less maintain our levels of quality of life, without high doses of science. But it is that in addition to our dependence, science is part of our essence. The need to answer the most basic and at the same time profound questions that the human being can ask himself since the spark of reason burst into his brain. The science that will allow, if we do not bother everything before, that one day we will also leave this planet to colonize who knows what worlds and landscapes. Stephen Hawking was very concerned in recent years for the future of humanity, trying to warn of the risks that our species runs if we do not take care of this planet, if we do not put reason before the basic instincts that lead us to violence and wars , but also if we do not leave soon as humanity of this small blue ball that does not stop being tremendously fragile before the immensity of the cosmos and its fluctuations. What once was immense and relatively safe, in spite of the natural catastrophes that have wiped off whole cities from the map and carried away hordes of human beings, we now know that it is nothing more than a speck of dust in the immensity of the Universe that at any moment could be swept by a minimum cosmic sneeze.  
 
Thank you Stephen Hawking for that legacy of wisdom and responsibility for the whole of our planet and with our species. Rest in peace.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Mi humilde propuesta de solución al conflicto en Cataluña







Llegados a este punto, mi propuesta para resolver el tema de Cataluña es que tod@s desconectemos al menos un fin de semana, pero sobre todo nuestr@s políticos, y como terapia humano-emocional-racional, que oigamos buena música, visitemos alguna exposición de arte, vayamos al cine o al teatro, empecemos a leer un buen libro (que no sea de política ni de historia en este caso), que leamos las últimas noticias sobre los avances de la ciencia y sobre todo que pasemos buena parte del tiempo con familiares y amigos, hablando de temas sencillos y corrientes, y que demos un buen paseo relajado por una zona lo más virgen e inalterada posible de nuestra naturaleza. Si esto sucediese y realmente la gente lo hiciera, tod@s prácticamente al unísono en un fin de semana acordado, o el lunes siguiente deberían cambiar mucho las cosas para tod@s y para mejor, o yo perdería toda mi fe en la humanidad.

Quién quiera tomarse a risa esta propuesta, o como una broma irónica por el hartazgo de tener que oír casi las 24 horas del día de hablar de lo mismo, creo que se equivoca. La propuesta es muy seria, aunque lógicamente sé que mi voz sólo llegará por desgracia a un puñado de personas y que también generará muchas carcajadas o comentarios poco halagadores que harán referencia quizás a mi ingenuidad, inmadurez o vete a saber qué otros piropos... Pero creo que es bueno y fundamental de vez en cuando recuperar nuestras referencias más vitales y esenciales para afrontar nuestros problemas, dilemas y vicisitudes cotidianas. Para poder salir de situaciones de bloqueo y encontrar caminos alternativos, creativos y originales que nos hagan sentir mejor y ver luz al final del túnel. Con esta cuestión de Cataluña tengo la sensación de que hay demasiada gente que lleva ya mucho tiempo sin hacer este ejercicio. Para los que están de lleno sumergidos en el conflicto (sean políticos y agentes públicos con responsabilidad, o meros ciudadanos que se sientan afectados directamente), creo que les iría de maravilla. Pero también para el resto de personas que no sienten el problema o entienden que no les afecta, pero están hartos de que cope las cabeceras de noticieros y periódicos. O sencillamente para aquellos que están confiados porque piensan que esto es simplemente cuestión de que se haga cumplir las leyes y que todo se resolverá por esa vía.  

Antes de haber llegado a la situación actual se me habrían ocurrido otras muchas propuestas, también en el terreno de la política, la solidaridad, la convivencia ciudadana, el respeto a la libertad de pensamiento, a las leyes, a la voluntad de los pueblos, a la constitución, etc. Pero creo que llegados a este punto es absolutamente necesario que tod@s y cada un@ de l@s que convivimos en el estado español recuperemos o refresquemos nuestras referencias más básicas y humanas, y nuestros valores personales, antes de seguir adelante opinando unos de otros o defendiendo unas u otras políticas. Porque suceda lo que suceda, creemos o destruyamos fronteras físicas, sociales o mentales, construyamos o dividamos países, nos aferremos a las identidades que nos aferremos, establezcamos las leyes y normas que establezcamos, las cumplamos o no, de una manera u otra tendremos que seguir conviviendo, siendo familia, amigos, vecinos, socios, etc.

Mis mejores deseos para tod@s para ese esperanzador fin de semana.