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martes, 4 de diciembre de 2018

La política no es ajena a la física cuántica. A nivel mundial hemos creado un “Anti-Agujero Negro”


Recurriendo a la ciencia, que no es ningún dogma de fe, sino sencillamente un método basado en la búsqueda de la máxima objetividad para explicar el porqué de las cosas, no sólo es sencillo analizar lo que está ocurriendo en política, sino que también nos permite prever en buena medida lo que podrá suceder. Es la ventaja de la ciencia, que una vez que descubrimos ciertas reglas que imperan bajo unas determinadas condiciones, hacer predicciones es relativamente sencillo.
Y ya puestos podemos jugar a establecer similitudes o paralelismos entre la política y la física que nos ayuden a comprender lo que sucede.

Por ejemplo, a raíz de los resultados de las elecciones andaluzas, que no me han sorprendido en absoluto, podríamos buscar en la física un paralelismo a lo que le ha sucedido a la izquierda. EL PSOE en Andalucía se podría comparar al típico problema del tiro parabólico. Sale la bala del cañón y va subiendo, con el tiempo pierde fuerza de impulso y la gravedad, que no ha dejado de tirar hacia el suelo en ningún momento, acaba haciendo que la bala vaya cayendo cada vez a más velocidad. Hasta que se estampa en el suelo. Llámenle a la gravedad corrupción, clientelismo, enchufismo, antiestímulo; y al cañón llámenle motivación, gran parte de una sociedad esperanzada con una ideología y unos representantes, deseos de libertad y de progreso, etc. Hasta ahora todo bastante básico y sencillo. Pero para entender lo sucedido con Adelante Andalucía tenemos que adentrarnos en algo más complejo: la dualidad onda-partícula, fenómeno cuántico introducido por el francés Louis-Victor de Broglie (que recibió el premio Nobel de física por ello). A todos en la época de estudiante nos costaba entender ese experimento en el que se nos explicaba que muchas partículas pueden comportarse como partículas y como ondas a la vez. Sin entrar en más detalle, a nadie se le escapa que a la marca Podemos y en este caso a la coalición que la ha integrado en Andalucía, “Adelante Andalucía”, se le puede aplicar este fenómeno, ya que ha intentando estar al mismo tiempo en diversas posiciones de la izquierda. De la misma forma que al común de los mortales le cuesta entender el concepto físico de la dualidad onda-partícula, le cuesta entender este fenómeno político, quedando relegada la coalición para mentes muy capaces o abiertas, o para aquellos más tolerantes con la incertidumbre. 

Las derechas, o la derecha, tienen un comportamiento que tiene su paralelismo en el principio de conservación de la masa de Lomonósov-Lavoisier. En un sistema cerrado en el que se produce una reacción química, la masa total permanece constante. Ciudadanos, PP y Vox se reparten la masa total. En este caso Uds. me dirán que hay un fallo, porque ha habido gente de izquierdas que ha votado a Vox. No se preocupen que la ciencia es infalible, no es un problema de las leyes físicas sino de que el sistema no ha estado herméticamente cerrado en nuestro caso, al irrumpir una nueva formación que ha requerido ajustar el tamaño del espacio experimental. Esto ha motivado que se produzcan algunas fugas o se introduzcan elementos de fuera del sistema, pero en esencia la ley se cumple.  

Los medios de comunicación, como decía, no deberían sorprenderse de los resultados si tenemos en cuenta el principio de incertidumbre de Werner Heisenberg, que viene a postular que la propia observación de un fenómeno genera modificaciones en él. Ahí queda eso. No creo que hagan falta más explicaciones, pero es para pensar y para el notable.

Y quienes aspiren al sobresaliente o a la matrícula de honor, les voy a presentar un concepto novedoso para la física: EL Anti-Agujero Negro. Bien es sabido que un agujero negro es una región concreta de espacio físico en el que la concentración de masa es tan elevada y densa que la fuerza de la gravedad que se genera es tan alta que ni siquiera una partícula de luz es capaz de escapar de dicha atracción. Por tanto, los agujeros negros atraen a toda la materia a su alrededor y la engullen incrementando más y más su masa y su fuerza de atracción. Pues bien, nuestro planeta está actualmente sumido en un fenómeno justamente contrario desde el punto de vista social y humano, el Anti-Agujero Negro. En nuestro devenir, hemos caído en una espiral que, en lugar de atraerlo todo hacia su centro, lo expulsa y nos vacía de todo contenido esencial para vivir en sociedad: principios, valores y cultura esencialmente. Así nos estamos quedando en lo superficial y chabacano, a la vez que la cantidad de personas si se incrementa (lo que haría más necesarios aún esos principios, valores y aspectos culturales para mantener la estabilidad del sistema). Lo que ha provocado esta reacción se llama sistema capitalista, y el catalizador de la misma es el propio egoísmo inherente al ser humano.
Según esto último, la previsión de la física social que acabo de inventarme sería que el sistema acabará colapsando y estallará. Dependiendo del momento y la forma en que eso se produzca, el proceso será irreversible y habremos desaparecido, o bien tendremos una oportunidad de volver a comenzar. En el mejor de los casos el sufrimiento de la mayoría está garantizado.

miércoles, 21 de febrero de 2018

Sobre la Subcomisión de Agua y Cambio Climático del Congreso




Me apena el PSOE, porque siempre he considerado que es un partido necesario para que este país salga del lastre de la derecha rancia y casposa que nos sume en políticas del pasado que no hacen la vida mejor a los ciudadanos y mucho menos dibujan un futuro ilusionante para la juventud. Ver a Cristina Narbona (Ex-Ministra de medio ambiente a la que se le reconocen bastantes aciertos y conocimiento en la materia, especialmente en materia de gestión del agua) junto a Pedro Sánchez en el renovado equipo socialista resultó ilusionante. Sin embargo, la frustación vuelve cuando el PSOE pasa a los hechos. Una actitud lamentable para los intereses del país y su futuro, pero a la vez mezquina y traicionera. No contribuir a valorar el trabajo de Pedro Arrojo, a quien independientemente de la opinión que podamos tener cada uno sobre el partido que ha elegido para tratar de llevar adelante sus ideas, nadie puede negarle su trayectoria y sus conocimientos en materia de gestión del agua (único premio Goldman de Medio Ambiente español) y a ponerlo en valor en beneficio de nuestro país, es una actitud que jamás se podrá perdonar al partido socialista. El trabajo de Pedro Arrojo ha sido valiosísimo porque ha sabido liderar a quienes desde muchos estamentos de la sociedad e ideologías políticas diferentes, queremos mejorar y hacer más sostenible social, ambiental y económicamenete la gestión del agua en nuestro país. El PSOE debe saber que no sólo ha traicionado a Pedro Arrojo o al grupo de Podemos, sino que una vez más se ha traicionado a sí mismo, a muchos de sus votantes y a los intereses de nuestro país a cambio de sus intereses partidistas. Patético y lamentable. Triste y frustrante
 



Nos decía esta mañana el propio Pedro Arrojo a través de las redes sociales:

"Finalmente, el PSOE entregó al PP, con su abstención, la presidencia de la Subcomisión sobre Agua y Cambio Climatico que propuse y que hemos trabajado y sacado adelante gracias al Grupo Confederal después de casi 2 años ... hasta la semana pasada mantenían su compromiso de apoyarme, junto al resto de grupos, salvo PP y Cs. Pero la semana pasada, en mitad de la tormenta creada por el acuerdo PP-PSOE en el Senado, que nos tiraba los acuerdos previos sobre la Ley de Sequía, el PSOE decidió de forma inexplicable que se abstendría y daría la presidencia al PP. Por lo que parece el “efecto Narbona” podría estarse esfumando, lo cual me preocupa políticamente y me entristece personalmente. No hay explicación razonable, lo cual me hace sospechar que PP yPSOE estén negociando el Pacto Nacional del Agua. Solo ell@s lo saben. Ojalá me equivoque. La votación fue: Llorens (PP) 166; Arrojo (Grupo Confederal) 95; abstenciones 84. No queda sino tragarse el cabreo y la impotencia... y seguir remando. Hay que construir ese Acuerdo Social del Agua que acordamos este fin de semana en Zaragoza. Fuerte abrazo"

lunes, 24 de octubre de 2016

Abran los paraguas que llega la tormenta de elogios al PSOE




A partir de hoy prepárense para ver a todos los medios que al servicio del capital (LA RAZÓN, ABC, EL PAÍS, etc.) elogiar a diestro y siniestro la decisión del PSOE. El PP por supuesto también, aunque mantengan "rifirafes mediáticos" para disimular. No hay más que ver hoy el programa "Los Desayunos de la 1" abriéndole la puerta grande al PSOE y a Ramón Jaúregui anunciando la gran oposición que van a hacer, y revelando que van a trabajar para solucionar el "problema de Cataluña"...¿va a gobernar el PSOE, el PP, quién?, lo mismo con tanto follón ando liado...Lo mismo hasta se han confundido también todos los militantes socialistas que están atónitos con todo lo que acontece en el partido al que han apoyado y en el que han confiado para dirigir este país desde sus ideas y convicciones... Ver a Ramón Jáuregui diciendo que Podemos es un partido cuya única misión es destruir al PSOE, ignorando de forma deleznable a sus millones de votantes y a la mucha gente que (lo hagan fenomenal, bien, mal o peor incluso) están en ese partido con la mejor voluntad de cambiar y mejorar las cosas en este país...es ver a uno más de los que fueron grandes y muy respetados, sin duda, rebajándose al estilo "González" a defender con torpeza nostalgias del pasado, a no entender que España ya no es la misma en la que ellos fortalecieron sus ideas y formas... Produce mucha tristeza ver a buenos socialistas tirándose a la piscina de las miserias del PSOE...
...Y nosotros nos creeremos todo lo que nos digan ellos ahora (MEDIOS-PP-PSOE), JA, JA, JA...
JA...
JA...


miércoles, 22 de junio de 2016

Motivos para ilusionarse y votar a UNIDOS PODEMOS.



En su artículo del 21 de junio en Diario Público, José Vicente Barcia da cuatro motivos para votar a la coalición de Unidos Podemos. Yo añadiría o enfatizaría sobre alguno. Me parece de extrema importancia que Unidos Podemos representa la única esperanza para que el medio ambiente tenga cierto peso en la política, gracias además a la presencia de EQUO en la coalición. Y esto no me parece tremendamente positivo por defender utopías de naturalista ingenuo, sino por caminar hacia el único futuro que nos es posible a tod@s (y digo caminar, porque alcanzar las metas en un mundo global no va a depender sólo de nosotros, lamentablemente). Otro motivo importante es el de la propia ilusión. La fuerza de la ilusión de una mayoría de la ciudadanía puede hacer cambiar las cosas con mucha más facilidad y rapidez (lo vivimos en el 82 con el partido socialista de entonces). Porque nadie debe dudar que el motor de cambio no sólo puede funcionar con la gasolina de nuestros políticos, sino que es imprescindible la gasolina que aporte cada ciudadano entusiasmado, con una actitud proactiva y constructiva. Creo que nadie duda tampoco a estas alturas que la política necesita de una regeneración profunda y los ciudadanos necesitamos poder ilusionarnos con un escenario futuro de país (a corto, medio y largo plazo). No encuentro que las propuestas de ningún partido generen esa fuerza salvo Unidos Podemos. No digo que otros partidos no generen cierta ilusión entre sus votantes, que de lo contrario no les votarían, pero no creo que sea una ilusión tan vitalista y transformadora, y en muchos casos, más que ilusión quizás generen sensación de seguridad ante los muchos miedos aireados por sus propias fuerzas políticas...o quizás el miedo a perder una posición privilegiada. Y lo lamentable en este caso es que la mayoría de esos miedos aireados carecen de una base real o si se trata de riesgos, estos pueden afrontarse bajo diferentes prismas ideológicos y de solución. En definitiva, no soy de los que han alentado en otras ocasiones el voto hacia una u otra formación, mantengo mis ideas y las confronto con las de los demás (desde una posición cómoda de libertad de opinión) y con las de los diferentes líderes políticos o las de sus formaciones, y con eso mis ideas se afianzan o evolucionan. Pero en este caso, siento que hay un proyecto ilusionante que abre una ventana de posibilidades de futuro para este país muy esperanzadora y que merece la pena atravesarla, pues no me cabe duda que serán muchos más los cambios a mejor que los errores que se cometan. Si somos capaces de forzar como ciudadanos un gobierno del cambio, eso significará que hemos cambiado positivamente en un primer paso como sociedad, y eso ya es un valor en sí mismo y tendrá cierta capacidad de diluir y reconducir errores que puedan cometer nuestros próximos dirigentes. El paso de los años dirá si la nueva opción política que representa Podemos y sus coaligados tiene largo o corto recorrido, si acabarán como ese PSOE del 82 actualmente, descafeinado, dividido y con lastres de corrupción a sus espaldas, o mantendrán más años sus capacidades y valores. Pero no me cabe duda que el país necesita al menos esa primera oleada de cambio imparable que limpie y desinfecte la política y las instituciones. La oportunidad se abre el próximo día 26 y creo que no podemos permitirnos desperdiciarla. Un tren hacia un futuro esperanzador y más sostenible está a punto de partir, ¿lo cogemos?

domingo, 6 de marzo de 2016

Más allá de intereses y quereres




En esta ocasión os invito a leer este interesantísimo y profundo análisis sobre la actual incertidumbre electoral y la viabilidad de los posibles pactos que ha realizado Joan Corominas Masip, y que ha tenido la deferencia de publicarlo en este blog.

(En el caso de no poder visualizar bien las tablas, situarse sobre la misma, pulsar el botón derecho del ratón y elegir la opción "ver imagen".)


Estamos estrenando una situación del final del bipartidismo surgido de las diferentes elecciones desde el inicio de la transición, incluso del bipartidismo imperfecto y dándonos de bruces con el cuatripartidismo surgido de las elecciones del 20D.


Ha pillado con falta de experiencia y entrenamiento a los grupos políticos para resolver los pactos necesarios para conseguir el acuerdo entre diversos partidos que permitan una mayoría parlamentaria viable, y estable, propia de un sistema democrático representativo.


En las legislaturas iniciadas con las elecciones de 1982, 1986 y 1989 el PSOE obtuvo la mayoría absoluta, igual que el PP en las de 2000 y 2011. En las demás el partido que consiguió la mayoría parlamentaria obtuvo entre 156 y 169 escaños, completando con acuerdos de investidura fundamentalmente con las minorías nacionalistas de derechas.


La única ocasión en que el partido gobernante no consiguió una mayoría absoluta de origen o pactada fue en la legislatura de 2008 en la que el candidato del PSOE resultó elegido en segunda convocatoria con una representatividad del  48,3% del Congreso.

 
Fuente: elaboración propia

Predecir la viabilidad y estabilidad de las coaliciones de gobierno no es tarea fácil al interactuar los intereses y posiciones ideológicas de los partidos que apoyan al gobierno y los que forman la oposición, sobre los posibles acuerdos que obtengan la representatividad requerida.


Los intereses de cada partido están muy ligados a obtener la mayor cuota de poder actual o futuro, y su valoración por cada fuerza política utiliza, desde su interpretación de los distintos escenarios, la teoría de los juegos.


La posición ideológica de cada partido influye, más o menos decisivamente, en la formación de coaliciones de gobierno y oposición. Una manera de cuantificar la posición ideológica de las coaliciones es ponderar en función del número de escaños que aportan las fuerzas que se coaligan, y las que se oponen, la posición ideológica que los ciudadanos otorgan a las diferentes fuerzas políticas en los sondeos electorales del CIS (entre 1 para las posiciones de extrema izquierda y 10 las de extrema derecha)


He elaborado un índice de viabilidad del pacto de gobierno, que tiene en cuenta la diferencia de votos a favor del mismo menos los que están en contra, dividiéndola por la diferencia de la posición ideológica ponderada de la coalición de gobierno y la de la oposición.


La condición de viabilidad de la coalición de gobierno requiere que el índice de viabilidad del pacto sea positivo, y la estabilidad de la misma aumenta  al crecer este índice. En las 10 legislaturas que se han sucedido desde la transición el valor más alto (28,3) se dio en 1982 con la victoria por mayoría absoluta del PSOE y el más bajo (3,2) en la segunda legislatura de José Luis Rodriguez Zapatero, en 2008, en la que el PSOE gobernó con pactos mayoritarios, pero que no alcanzaron la mayoría absoluta de la cámara.


Los resultados de las elecciones del 20D de 2015 reflejan que la distribución del voto mayoritario de los ciudadanos ha recaído en 4 fuerzas políticas (PP, PSOE, CIUDADANOS y PODEMOS), y con una importante delegación de responsabilidad a partidos nacionalistas en Catalunya y Euskadi. No obstante, esta rotura con el tradicional modelo de partidos mayoritarios surgido de la Transición, ha mantenido el peso de las ideologías de izquierda, derecha y nacionalista de manera muy similar a los 11 procesos electorales anteriores: se ha producido una recomposición de las fuerzas políticas hegemónicas dentro de cada grupo ideológico.

 
                     Fuente: elaboración propia

Como consecuencia la legislatura actual ha roto con el modo de conseguir mayorías estables de gobierno, introduciendo posibles alternativas de acuerdos que pueden requerir atravesar fronteras ideológicas clásicas de derecha e izquierda, o de posiciones nacionalistas (unionistas o separatistas), creando un puzle de complicada resolución. Se ha visto claramente en la primera votación de investidura de Pedro Sanchez (PSOE con apoyo de CIUDADANOS) en la que la han apoyado 130 diputados y la han rechazado 219.


Complica, hasta en algunos casos hacer imposible los pactos, la aparición de líneas rojas, reales o magnificadas, que fijan algunos partidos y que impiden ser traspasados por ellos o que las traspasen otros posibles aliados.


 
Fuente: elaboración propia

9 son las principales coaliciones que pueden desarrollarse en esta legislatura, en las que una la lidera el PP y en las demás el PSOE es la fuerza de gobierno, aunque en tres casos conduciría a un gobierno de coalición con PODEMOS. De ellas 5 presuponen pactos transversales de izquierdas y derechas, una es monocolor de izquierdas y 3 necesitan pactos de izquierdas con nacionalistas de derechas e izquierdas. La oposición sería siempre de derechas (el PP como fuerza mayoritaria), salvo en la solución conocida como gran coalición en la que partidos de izquierdas ejercerían la oposición.


De los 9 posibles pactos, 3 son inviables por no alcanzar más apoyos a favor que en contra (índice de viabilidad negativo). Las líneas rojas establecidas por todos los partidos en alguna o varias coaliciones posibles impediría 6 posibles pactos de gobierno. Precisamente los dos únicos pactos sin líneas rojas resultan inviables: estamos ante un laberinto creado pasito a pasito por todos los partidos para inhabilitar cualquier solución.


Las líneas rojas más consistentes son las que impiden al PSOE participar en la gran coalición con el PP y CIUDADANOS, y en las dos coaliciones que requieran la abstención o el apoyo de los partidos nacionalistas separatistas con la condición previa de estos de exigir la aceptación en mayor o menor grado del derecho a decidir. Estas últimas obtendrían un rechazo aún mayor del PP y CIUDADANOS, partidos con los que inexorablemente hay que contar para una modificación constitucional que hiciera posible el derecho a decidir.


Descartadas las 2 coaliciones inviables (la primera de ellas ya fracasada en la votación de investidura de Pedro Sanchez) y las cuatro con líneas rojas insalvables, quedan 3 que deberían intentarse a partir del 4 de marzo hasta el 2 de mayo, fecha en la que estaríamos llamados a repetir las elecciones.


Se trataría de partir del pacto obtenido entre PSOE y CIUDADANOS, y conseguir la abstención del PP o de PODEMOS, COMPROMIS e IU, añadiendo aportaciones de interés para los partidos que ofrecieran su abstención. Tiene un mejor índice de viabilidad la apoyada con la abstención del PP que la que se conseguiría con la abstención de las demás fuerzas de la izquierda, lo cual no predefine su deseabilidad para el conjunto de la ciudadanía. La primera tendría la ventaja adicional de que no situaría al PP en una posición previa de bloqueo de cualquier cambio constitucional.


Un muy buen índice de viabilidad obtendría la coalición del PSOE, CIUDADANOS, PODEMOS y los demás partidos de la izquierda: hay campo de juego para llegar a cesiones mutuas que permitan este pacto de gobierno que podría revertir una parte importante de los destrozos resultantes de la crisis de 2008 (y de las políticas de austeridad promovidas para hacerle frente) y encauzar un modelo de salida de la crisis más inclusivo y sostenible. Su viabilidad exige que la barrera derecha-izquierda sea franqueable, aunque se mantengan recelos y vigilancias mutuas.


Si no se consigue alguno de estos tres posibles pactos volveremos a las urnas el 26 de junio. Probablemente la mayoría de los partidos políticos, si no todos,  están escudriñando las ventajas o pérdidas que les reportaría llegar a unos nuevos comicios y actúen en estos dos meses en función de sus expectativas futuras.


Pero también los ciudadanos contemplan con estupor y rabia que los partidos a los que han elegido no sepan, o quieran, deshacer este complicado laberinto político. Seguramente si volvieran a ser llamados a votar, la parte de la sociedad menos interesada en la política tendería a aumentar la abstención. Los que se inclinaran a volver a votar seguramente tendrían en cuenta, dentro de su campo ideológico, los esfuerzos realizados por los diversos partidos para resolver el difícil equilibrio que decidieron ellos el 20D, modificando su voto en función de esta premisa.


Algunos sondeos de opinión han adelantado que probablemente los grandes grupos de derecha, izquierda y nacionalistas permanecerían inalterados, mejorando la posición de los partidos políticos que consideren que han sido más fieles a la voluntad de los ciudadanos de recomponer nuestro sistema de partidos políticos mayoritarios y penalizando al resto. Los cambios, probablemente, no superarán el 2% del total de votos, en más o en menos, obtenidos el 20D.


Con la distribución de escaños que corresponden a cada  porcentaje de votos obtenido, fruto de la aplicación electoral de la ley d’Hont, un aumento del 2% del voto otorgado a un partido (hipótesis) conduciría a un incremento de 9 escaños y la correspondiente pérdida en el mismo 25 en otro disminuiría su resultado en otros 9 escaños. Este es el pequeño margen previsible de variabilidad del espectro político actual en un nuevo proceso electoral.


                   Fuente: elaboración propia

Hasta aquí mi interpretación del proceso de configuración de un nuevo gobierno para resolver los problemas de nuestra sociedad: salida de la crisis, reducción de las desigualdades, nuevo modelo de crecimiento económico, lucha contra la corrupción, fortalecimiento institucional y solución negociada al conflicto con Catalunya, buscando su integración, y las de todos los territorios, en una España inclusiva. Para llevar a cabo estas tareas es imprescindible actualizar y reformar la Constitución, que es tarea inexcusable para el acuerdo y acomodo de todos los partidos y territorios.


Es mucho lo que les pedimos a los partidos a los que hemos votado y que queremos que no nos defrauden: ES SU HORA, más allá de sus intereses y quereres.


Joan Corominas Masip